Desde pequeños se nos enseña a tener el control tanto de esfínter como de
micción. Pero mientras esto ocurre, de niños podemos
presentar
escapes
de orina llamados
enuresis,
los cuales se espera se erradiquen en una edad máxima de 8
a 9 años, de no ser así se recomiendan otros tipos de tratamientos.
Sin embargo, el origen de la enuresis en la infancia es distinto al de la incontinencia en la etapa
adulta. Como adultos podemos presentar este síntoma debido a distintas enfermedades, incluso a veces por
meras circunstancias de la vida.
Causas en la incontinencia urinaria en los adultos
En el caso de los
hombres es
menos frecuente que se presente en esta edad, sin embargo, en casos de intervenciones quirúrgicas de
tipo
urinaria o intestinales, pueden ser causantes de escapes de orina.
En la vejez es cuando se agudiza la aparición de las
pérdidas de orina, ya que el mismo
cuerpo presenta afecciones como problemas neurológicos, cardíacos u otras provocadas por el sedentarismo
y el consumo de muchos medicamentos.
Tipos de incontinencia
Incontinencia de esfuerzo
Este tipo de incontinencia ocurre cuando
se escapa un poco de orina al hacer fuerza, toser, estornudar o levantar algo pesado. Sucede
porque los músculos del suelo pélvico no están
lo suficientemente fuertes para sostener la vejiga y la uretra cuando la presión interna aumenta. Es
muy común, especialmente en mujeres después del embarazo.
Incontinencia de urgencia
¿Alguna vez has sentido un deseo repentino e incontrolable de orinar y no alcanzas a llegar al baño a
tiempo? Eso es la incontinencia de urgencia. Suele estar relacionada con una vejiga hiperactiva, donde los músculos se
contraen sin querer y provocan escapes antes de que puedas reaccionar. Algunas veces viene
acompañada de ganas frecuentes de orinar,
incluso en la noche. Puede ser causada por
irritación, infecciones o problemas en los nervios que controlan la vejiga.
Incontinencia por rebosamiento
Este tipo de incontinencia es menos conocido, pero ocurre cuando la vejiga no se vacía completamente
y se llena demasiado. Entonces gotea orina sin darte cuenta. Puede sentirse como si siempre tuvieras
el abdomen “lleno” o con ganas de orinar, pero con muy poco flujo. La causa suele estar en una
obstrucción (como agrandamiento de la próstata en hombres) o en músculos de la vejiga que no se
contraen con fuerza suficiente.
¿Hay alguna solución y tratamientos para la incontinencia?
¡Claro! Asistir a su médico de confianza es lo principal ya que le indicará el tratamiento a seguir
según sea la causa.
Muchas personas mejoran los síntomas de la incontinencia con cambios simples y hábitos nuevos como:
- Ejercicios para los músculos pélvicos: también conocidos como ejercicios de
Kegel, ayudan a fortalecer los músculos que sostienen la vejiga y controlan la orina.
Hacerlos regularmente puede reducir significativamente los escapes, especialmente en la
incontinencia de esfuerzo y de urgencia.
- Visitas programadas al sanitario: en lugar de esperar a que lleguen las ganas,
programar visitas al baño cada 2-3 horas puede entrenar la vejiga y reducir los episodios de
urgencia. Con el tiempo, tu vejiga puede aprender a retener por más tiempo y disminuir los
escapes.
- Cambios en el estilo de vida: pequeños ajustes, como reducir el consumo de café o
bebidas con gas, perder peso si hace falta, mantener una hidratación equilibrada y dejar de
fumar, pueden marcar una gran diferencia. Estos cambios ayudan a disminuir la irritación de la
vejiga y la presión abdominal que favorece la incontinencia.
Cuidados en el hogar para personas con incontinencia
Para cuidar a una persona con incontinencia en casa implica debes combinar higiene, organización y
apoyo emocional.
Lo más importante es mantener la piel limpia y seca para prevenir irritaciones o infecciones; después
de cada episodio, puedes usar agua tibia y jabón suave, secar sin frotar y aplicar crema protectora si es
necesario.
También ayuda establecer horarios para ir al baño, adaptar el espacio (por ejemplo, dejar el camino
despejado o usar luces nocturnas) y elegir productos absorbentes adecuados que brinden seguridad y
comodidad durante el día y la noche.
Recuerda que el acompañamiento emocional es clave: hablar de
incontinencia con naturalidad, sin vergüenza ni regaños, fortalece la autoestima y hace que
la persona se sienta comprendida y respetada.
En lo que se encuentra la causa ¿hay algún método para estar cómodo? ¡Por supuesto! TENA® ofrece
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Todos, en algún momento de nuestra vida, podemos presentar incontinencia, pero encontrar soluciones
a
este síntoma está en nuestras manos.