20 De febrero De 2019
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Estos escapes de orina o incontinencia urinaria, son comunes y se presentan generalmente en los últimos meses de gestación debido a la presión del piso pélvico y a los cambios hormonales. Especialistas nos explican cómo poder controlarlos y tips para reaccionar si debemos enfrentarlos durante el embarazo.

Causas del aumento de la micción en el embarazo

El aumento de las ganas de orinar durante el embarazo es un síntoma completamente normal, especialmente en el primer y tercer trimestre. Esto ocurre porque el cuerpo produce más sangre y líquidos para sostener el desarrollo del bebé, lo que hace que los riñones trabajen más y generen más orina. Además, el crecimiento del útero ejerce presión sobre la vejiga, reduciendo su capacidad para retener líquido. Los cambios hormonales, en especial el aumento de la progesterona, también contribuyen a que la mujer sienta la necesidad de ir al baño con mayor frecuencia. Aunque puede resultar incómodo, es una señal de que el cuerpo está funcionando correctamente.

¿Por qué se presenta incontinencia en el embarazo?

Durante el embarazo, el aumento de la progesterona relaja los músculos del esfínter, reduciendo su capacidad de retener la orina. A esto se suma la presión creciente del útero sobre la vejiga, especialmente en el tercer trimestre. Ambos factores combinados desencadenan la incontinencia urinaria de esfuerzo, el tipo más frecuente en el embarazo.

“Es una sensación muy incómoda y que provoca además situaciones fuera de nuestro control. Me pasó hace poco tiempo que tuve que viajar y tuve pérdidas de orina involuntaria en el trayecto, fue muy angustiante y tuve que cambiarme de ropa para no llegar así a mi destino. No utilizaba ningún tipo de protector porque ni siquiera sabía que existían diseñados especialmente para eso, pero ahora que ya consulté a un especialista sé qué hacer.”

— Cuenta Alejandra de 36 años, quien presentó estos síntomas durante su segundo embarazo.

Cistitis en el embarazo: causas y cuidados

La cistitis en el embarazo es una infección urinaria frecuente causada por el crecimiento de bacterias en la vejiga, favorecido por los cambios hormonales y la presión del útero sobre las vías urinarias. Sus síntomas más comunes incluyen ardor al orinar, necesidad constante de ir al baño, dolor en la parte baja del abdomen y, en algunos casos, orina turbia o con mal olor. Es importante no ignorar estos signos, ya que una infección no tratada puede afectar tanto a la madre como al bebé.

¿Qué tan frecuente es la incontinencia urinaria en el embarazo?

La incontinencia urinaria se presenta en alrededor de un 40 a 60% de las embarazadas, y suele aparecer en el tercer trimestre de gestación. Las mujeres que han presentado incontinencia antes del embarazo tienen hasta un 80% más de probabilidades de que la presenten y suele ser de mayor intensidad.
Las futuras madres que ingresan al último trimestre de embarazo deben estar atentas a los síntomas, ya que la incontinencia puede aumentar porque el útero presiona la vejiga reduciendo su capacidad y el peso del útero presiona el piso pélvico y esfínter, lo cual le impide contraerse bien.

¿Es malo aguantar la orina en el embarazo?

Sí, aguantar la orina durante el embarazo puede ser perjudicial tanto para la madre como para el bebé. Cuando la vejiga se llena y no se vacía con frecuencia, las bacterias tienen más tiempo para multiplicarse, lo que aumenta el riesgo de infecciones urinarias como la cistitis. Además, la presión del útero sobre la vejiga puede dificultar el vaciado completo, provocando molestias, dolor o pérdidas de orina. Por eso, es importante orinar cada vez que se sientan ganas, mantener una buena higiene íntima y beber suficiente agua para ayudar al cuerpo a eliminar toxinas y prevenir infecciones.

Consejos para prevenir pérdidas de orina en el embarazo

Los especialistas recomiendan una serie de tips para controlar la Incontinencia en este periodo: 
  • Vaciar regularmente la vejiga durante el día, no pasar de las 3 horas entre cada micción.
  • Tener la precaución de vaciar bien la vejiga sin apurarse ni pujar. 
  • Realizar ejercicios de piso pélvico, idealmente durante todo el embarazo, si no, hacerlos con mayor frecuencia (2-3/día) en el último trimestre.
  • Contraer los músculos del piso pélvico antes de hacer un esfuerzo físico, como toser, levantar peso, estornudar, etc.
  • Evitar aumento de peso gestacional, superior a los 15 kilos.
  • Cuidar la digestión para no pujar durante la evacuación. El pujo excesivo daña el piso pélvico y por ende el esfínter de la orina.
  • Evitar líquidos irritantes (aumentan las ganas de ir al baño), como: bebidas gaseosas, bebidas cola, café y/o té, bebidas cítricas.
  • Mantén una buena higiene íntima, recuerda tener a la mano toallas femeninas para incontinencia y toallitas húmedas para limpiarte.
  • En cuanto a la cantidad de líquido, no hay que restringirlo, una persona debe tomar lo que necesita. Según la recomendación no menos de 1,5 lts de agua al día. 


Presta atención cuando la pérdida de flujo no sea orina

En las últimas semanas del embarazo, algunas pérdidas de líquido pueden no ser orina sino líquido amniótico. Si la pérdida es continua, mayor de lo habitual o va acompañada de contracciones u otras molestias, contacta a tu médico de inmediato.

Cuidados en la incontinencia posparto

Luego de dar a luz, la incontinencia urinaria también se hace presente ya que los músculos quedan en un estado de relajación luego del esfuerzo del parto, dando lugar a goteos de orina que se pueden presentar durante los 3 meses siguientes.

Allí la recomendación de nuevo es practicar ejercicios de Kegel para fortalecer el piso pélvico y usar productos especializados para la incontinencia femenina, como las toallas TENA.