La próstata es una glándula masculina del tamaño de una nuez que produce parte del líquido que transporta los espermatozoides durante la eyaculación. Esta glándula rodea la uretra, es decir, el conducto por el que la orina sale del cuerpo.
La hiperplasia prostática benigna (HPB) es el término utilizado para describir el agrandamiento o inflamación de la próstata y se produce en casi todos los hombres con el pasar de los años.
La próstata inflamada, hiperplasia prostática benigna (HPB), prostatitis o hipertrofia prostática benigna, es cuando esta glándula del sistema reproductor masculino se inflama.
La próstata se puede agrandar a medida que los hombres envejecen, se presenta comúnmente entre los 45 y 74 años de edad y puede comprimir la uretra, ya que la rodea, justo en la parte que desemboca en la vejiga, causando incontinencia urinaria.
Los factores ligados a los cambios en las células de los testículos y el aumento o la disminución de los niveles de testosterona pueden intervenir en el crecimiento de la glándula prostática.
La probabilidad de padecerla aumenta con la edad. La HPB es tan común que se ha dicho que todos los hombres tendrán agrandamiento de próstata si llegan a una edad avanzada. Más del 90 % de los hombres mayores de 80 años tiene esta afección.
Algunos datos que se relacionan con la causa de la próstata inflamada son:
Los síntomas de la próstata inflamada o hiperplasia prostática benigna, pueden incluir:
Es importante que recurras a tu centro médico, para que un experto te dé un diagnóstico. Algunos de los factores que tendrá en cuenta son:
Dependiendo de los síntomas que presentes, el médico te podrá recomendar alguno de los siguientes tratamientos para la próstata inflamada:
También existen procedimientos menos invasivos que utilizan calor o láser para destruir tejido prostático, estas son opciones para aquellos con condiciones que aumentan el riesgo quirúrgico.
Existen algunas acciones que pueden ayudar a mitigar el riesgo de prostatitis, teniendo en cuenta que hay algunos factores de riesgo en esta afección que no se pueden prevenir. Sigue estos hábitos para cuidar tu salud prostática:
Recuerda además, realizarte un examen anual para controlar el progreso de los síntomas y determinar si se necesitan cambios en el tratamiento.
La próstata inflamada, también llamada hiperplasia prostática benigna (HPB) o prostatitis, es el agrandamiento de la glándula prostática masculina. Es muy común con el envejecimiento: más del 90 % de los hombres mayores de 80 años la padece.
Los síntomas más frecuentes son flujo urinario débil, sensación de vaciado incompleto, micción frecuente, goteo al final de la micción, incontinencia urinaria y, en casos severos, retención urinaria o sangrado.
El tratamiento depende de la severidad. Para síntomas leves se recomiendan cambios en el estilo de vida. Para síntomas moderados se usan medicamentos como bloqueadores alfa-1 o inhibidores de 5-alfa reductasa. En casos severos puede ser necesaria una cirugía como la RTUP.
No se puede prevenir completamente, ya que el envejecimiento es el principal factor de riesgo. Sin embargo, mantener un peso saludable, hacer ejercicio, cuidar la higiene íntima y realizarse controles anuales después de los 40 años ayuda a detectarla y tratarla a tiempo.