La incontinencia urinaria es la pérdida del control de la vejiga y puede impactar la vida sexual debido al miedo a los escapes involuntarios de orina, la ansiedad y la disminución de la autoestima, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, se puede afrontar con buena comunicación en pareja, vaciando la vejiga antes de las relaciones sexuales y fortaleciendo el suelo pélvico, además de usar posiciones que generen menor presión abdominal.
Este síntoma es mucho más común en las mujeres y esto se debe, en gran parte, a los embarazos, que muchas veces aumentan el tamaño de la uretra o debilitan los músculos pélvicos o también a la menopausia, la cual ocasiona que la orina salga más rápido.
Lo más común es rechazar los encuentros sexuales por vergüenza a tener algún accidente o por el miedo de incomodar a su pareja al hablar del tema. Sabemos que ser abierto sobre la situación puede ser atemorizante pero alejarte y sobrellevar el síntoma solo o sola puede derivar en problemas mucho más graves como lo es la pérdida de autoestima, la depresión, ansiedad o aislamiento.
Muchas mujeres experimentan escapes de orina durante las relaciones sexuales y no es por falta de ganas de disfrutar, sino por cómo funciona tu cuerpo. La actividad sexual puede poner presión en la vejiga o la uretra, especialmente si los músculos que sostienen el suelo pélvico están débiles, por ejemplo después de un parto o por otros factores de salud. Esa presión puede hacer que la orina se escape, de forma similar a cuando toses o haces ejercicio. Además, la excitación sexual o los espasmos de la vejiga durante el orgasmo pueden contribuir a estos escapes involuntarios.
Tener incontinencia no significa que debas renunciar a tu vida sexual. Hay tácticas que pueden ayudarte a sentir más seguridad y confianza. Por ejemplo, vaciar la vejiga justo antes de empezar puede reducir la probabilidad de fugas, igual que probar distintas posiciones que pongan menos presión sobre la vejiga.
También puede ayudar hablar con tu pareja sobre lo que sientes, para que te apoye y así se fortalezca el vínculo entre ustedes.
Sí, puedes perder orina durante el orgasmo y es más común de lo que piensas. Durante el orgasmo, los músculos de la vejiga pueden contraerse involuntariamente, lo que puede hacer que salga un poco de orina sin que lo esperes.
Esto no significa que algo esté mal, solo que tu cuerpo está reaccionando a la estimulación y la presión interna. Muchas mujeres lo experimentan y, con ejercicios y hábitos adecuados, puedes aprender a controlarlo mejor.
Puede hacerlo, pero no por una razón física solamente, sino porque el miedo a tener fugas puede generar ansiedad o inseguridad. Cuando piensas constantemente en ¿y si me pasa durante el sexo?, es posible que baje tu deseo o que te desconcentres.
Hablarlo con tu pareja, conocer más sobre tu cuerpo y buscar soluciones activas puede ayudarte a retomar tu deseo y disfrutar más de tus momentos íntimos.
¡Para nada! Tener incontinencia no significa que debas aislarte o evitar el sexo. Lo importante es que sepas que no estás sola y que existen formas de manejarlo para que no limite tu vida sexual. Con apoyo médico, ejercicios adecuados, comunicación con tu pareja y algunos cambios simples en tus hábitos, puedes seguir disfrutando de una vida sexual plena.
Recuerda que tu pareja te ama por quien eres y sabrá entender este síntoma que es mucho más común de lo que se cree.