Un paciente encamado es aquel que tiene movilidad reducida o inmovilidad. Para evitar lesiones, infecciones, complicaciones respiratorias o úlceras por presión, los cuidadores y familiares deben seguir ciertas recomendaciones y planes de cuidado especial: cambios posturales, higiene e hidratación de la piel. En este artículo te contamos los consejos que te ayudarán a velar por la salud física y emocional de una persona que no puede moverse.
En este artículo te contaremos algunos consejos que te ayudarán a velar por la salud tanto física como emocional de una persona que no puede moverse.
Un paciente encamado es una persona que debe permanecer en la cama durante la mayor parte del día debido a una enfermedad, una recuperación médica o una limitación física. Estas personas encamadas suelen necesitar apoyo para realizar actividades básicas como la higiene, la alimentación o cambios de posición.
El cuidado adecuado de pacientes encamados o postrados en cama es fundamental para prevenir complicaciones como úlceras por presión, infecciones o problemas circulatorios.
El baño, la higiene oral, las uñas, el corte de cabello y/o barba son ejemplos de los cuidados especiales que necesitan los pacientes postrados en cama. Además de usar ropa de tela suave para evitar arrugas que puedan tallar su piel y sábanas de movimiento para facilitar el desplazamiento del paciente.
Pero no solo eso, necesita además mantener una buena comunicación con su cuidador o familiar para informar sobre incomodidades y mantener la empatía.
Nos movemos constantemente, desde el momento en que nos levantamos e incluso mientras dormimos. La salud de nuestro cuerpo depende de la movilidad, por lo cual la actividad física ha cobrado tanta importancia en los últimos años.
La inmovilidad tiene un impacto en gran cantidad de los sistemas corporales y psicosociales, como lo son:
Te compartimos algunos tips que te ayudarán a mejorar la calidad de vida y salud de tu familiar o paciente en cama. Recuerda que tu objetivo es que el paciente tenga la funcionalidad de su cuerpo y su salud emocional.
Cuidar a los pacientes postrados en cama requiere ponerse en los zapatos de la otra persona, ponerla en el centro y pensar cómo nos gustaría que nos atendieran.
Cuando hay un vínculo de calidez y respeto, es posible superar el pudor de que nos vean desnudos, la incomodidad de depender de otra persona y la falta de intimidad.
Un paciente encamado debe ser aseado todos los días para mantener su salud física y su autoestima. Debido a que involucra la intimidad del paciente, este procedimiento debe realizarse con respeto.
La hidratación adecuada es fundamental para la salud gastrointestinal y corporal del paciente en cama. Recuerda proporcionarle la cantidad adecuada de vasos de agua al día y mantener su piel hidratada con cremas corporales muy hidratantes y nutritivas, ya que están más propensos a la dermatitis.
Brindar una alimentación saludable a los pacientes postrados es crucial, ya que la falta de nutrientes aumenta el riesgo de úlceras.
Es importante sentar al paciente o levantar la cabecera para evitar complicaciones graves como la broncoaspiración, en caso de que reciba la nutrición por otra vía diferente a la oral, ya sea por sonda nasogástrica (sonda por la nariz) o sonda de gastrostomía (sonda en el estómago).
La dieta debe ser variada y con una gran cantidad de proteínas, vitaminas, minerales y fibra, para ayudar a la regeneración de los tejidos. En ocasiones es necesario un aporte nutricional adicional.
Debes acomodar al paciente en cama en una posición cómoda, manteniendo una buena alineación corporal (higiene postural) y debes cambiarlo de posición por lo menos cada dos horas. Todo eso ayuda a mantener los músculos, los huesos y las articulaciones saludables.
Las úlceras por presión aparecen donde el hueso hace presión contra la cama: sacro, talones, caderas, codos y omóplatos. Para prevenirlas, combina cuatro cosas. Cambia de posición al paciente al menos cada dos horas y alterna entre boca arriba y los dos costados. Revisa a diario la piel de esas zonas buscando enrojecimientos que no desaparecen al presionar, que son la primera señal. Mantén la piel limpia y seca, sobre todo si hay pérdidas de orina, porque la humedad la debilita. Y usa almohadas o cojines para aliviar la presión en los puntos de apoyo. Si ya aparece una lesión, consulta con personal de salud antes de aplicar cualquier producto.
Recuerda mantener una buena comunicación con el paciente en cama y explicarle los procedimientos que vas a realizar dentro de tu plan de cuidados. Así no sentirá que se está invadiendo su intimidad.
El lavado de la boca debe realizarse con suavidad todos los días, usando el mango de una cuchara envuelto en una gasa con suero o agua con bicarbonato. Limpia el paladar, las encías, la base de la boca y la lengua. Además, humecta sus labios con vaselina o algún otro bálsamo labial.
Además, humecta sus labios con vaselina o algún otro bálsamo labial.
Aplica cremas hidratantes en la piel del paciente en cama y extiéndelas suavemente, sin frotar, con especial cuidado en las zonas más expuestas a las úlceras por presión. Además, evita que el agua de su rutina de limpieza esté muy caliente o muy fría.
La higiene es uno de los aspectos más importantes en el cuidado de pacientes encamados o postrados en cama. Mantener una limpieza adecuada ayuda a prevenir infecciones, irritaciones en la piel y molestias.
Algunas recomendaciones para la higiene de personas encamadas incluyen limpiar el cuerpo con paños húmedos, cambiar la ropa de cama con frecuencia y utilizar productos que ayuden a proteger la piel.
Cuando una persona no puede levantarse, el baño en cama es la alternativa más común. En algunos casos también pueden utilizarse baños de asiento, especialmente cuando se necesita limpiar o aliviar molestias en la zona íntima.
Estos cuidados son importantes para mantener la comodidad y la salud de pacientes postrados en cama.
Para los pacientes encamados, el absorbente más adecuado es el tipo slip. Los absorbentes TENA Slip están pensados para la incontinencia urinaria fuerte y para personas con poca o ninguna capacidad de movimiento, porque los adhesivos laterales pegan y despegan y permiten cambiar al paciente sin que tenga que incorporarse. Sus ventajas:
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Un paciente encamado es una persona que debe permanecer en la cama la mayor parte del día por una enfermedad, una recuperación médica o una limitación física. Suele necesitar apoyo para la higiene, la alimentación y los cambios de posición.
Necesita baño diario, higiene oral, cuidado de uñas, cabello y barba, ropa de tela suave sin arrugas y sábanas de movimiento que faciliten el desplazamiento. También necesita buena comunicación con su cuidador para avisar incomodidades.
Se recomienda cambiar de posición al paciente al menos cada dos horas, manteniendo una buena alineación corporal. Esto ayuda a conservar la salud de músculos, huesos y articulaciones, y previene las úlceras por presión.
Cuando la persona no puede levantarse, el baño en cama es la alternativa más común y se realiza limpiando el cuerpo con paños húmedos. También pueden usarse baños de asiento para la zona íntima. La ropa de cama se cambia con frecuencia y se usan productos que protejan la piel.
Para pacientes postrados en cama se recomiendan los absorbentes tipo slip con adhesivos laterales que pegan y despegan, porque permiten cambiar al paciente sin que tenga que incorporarse. TENA Slip cuenta con elástico posterior, doble sistema absorbente y gel neutralizador de olores.