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La incontinencia urinaria después de una cirugía de próstata es uno de los efectos secundarios más comunes de la prostatectomía radical, y también uno de los que más preocupan a los pacientes antes y después de la operación. La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, se trata de una condición temporal que mejora progresivamente con el tiempo, los ejercicios adecuados y, si es necesario, apoyo médico especializado. En este artículo te explicamos por qué ocurre, cuánto puede durar, qué tratamientos existen y cómo mantener tu vida activa mientras tu cuerpo se recupera.

¿Por qué ocurre la incontinencia después de una prostatectomía?

Durante la prostatectomía radical, el cirujano extirpa la glándula prostática junto con parte de los tejidos que la rodean. Como la próstata está ubicada muy cerca de la uretra y del esfínter urinario, la cirugía puede afectar temporalmente el músculo encargado de mantener la vejiga cerrada. Esto reduce, en las primeras semanas, la capacidad del cuerpo para controlar la salida de orina.

Qué tan afectado resulte el esfínter depende de varios factores: la edad del paciente, el tamaño de la próstata, la técnica quirúrgica utilizada y si hubo tratamientos previos como radioterapia. En la mayoría de los hombres, el músculo del esfínter externo permanece intacto y puede fortalecerse con entrenamiento específico, lo que explica por qué la incontinencia suele mejorar con el tiempo.

Tipos de incontinencia urinaria tras la cirugía de próstata

No todas las pérdidas de orina son iguales. Después de una cirugía de próstata pueden presentarse dos tipos principales de incontinencia, y es común que uno predomine sobre el otro según cada caso.

Incontinencia de esfuerzo

La incontinencia de esfuerzo es la más frecuente tras una prostatectomía. Ocurre cuando actividades como toser, estornudar, reír, levantar peso o hacer ejercicio aumentan la presión sobre la vejiga y provocan pequeñas pérdidas de orina involuntarias. Suele mejorar de forma notable con ejercicios de suelo pélvico.

Incontinencia de urgencia

Se caracteriza por una necesidad repentina e intensa de orinar, que puede terminar en una pérdida de orina antes de llegar al baño. Se debe a contracciones involuntarias de la vejiga y, aunque es menos común que la incontinencia de esfuerzo, también puede presentarse después del tratamiento de próstata.

¿Cuánto dura la incontinencia urinaria pos prostatectomía?

La incontinencia urinaria pos prostatectomía es, en la mayoría de los casos, temporal. Casi todos los hombres experimentan alguna dificultad para controlar la vejiga justo después de la cirugía, pero esta situación mejora progresivamente en los meses siguientes.

Al cabo de tres meses, buena parte de los pacientes ya nota una mejoría significativa; hacia el año de la cirugía, la mayoría recupera un control cercano al normal. Solo un porcentaje menor de hombres continúa con incontinencia más allá de los 12 a 18 meses, momento en el que conviene evaluar con un urólogo otras alternativas de tratamiento. La paciencia y la constancia con los ejercicios de suelo pélvico son claves durante este período.

El esfínter urinario masculino y su papel en el control de la vejiga

El esfínter urinario masculino es el músculo que rodea la uretra y se encarga de abrirla y cerrarla para controlar el paso de la orina. Existen dos esfínteres: uno interno, involuntario, y otro externo, que sí puede controlarse y fortalecerse de forma voluntaria.

Durante una cirugía de próstata, el esfínter interno suele resultar afectado, mientras que el externo generalmente permanece funcional. Por eso el entrenamiento del suelo pélvico se enfoca precisamente en fortalecer este músculo externo, ayudándolo a compensar la función que antes cumplía el esfínter interno y a recuperar el control voluntario de la vejiga.

Ejercicios de Kegel y suelo pélvico

Son el primer y más importante paso del tratamiento. Consisten en contraer y relajar de forma repetida los músculos que sostienen la vejiga, fortaleciendo el esfínter externo. Pueden iniciarse apenas se retira la sonda vesical y, aunque los resultados no son inmediatos, la constancia durante varias semanas suele traducirse en una mejoría considerable. Un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede ayudar a identificar correctamente estos músculos y a ejecutar la técnica de forma adecuada.

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Cuándo consultar a tu médico o urólogo

Aunque la incontinencia tras la cirugía de próstata suele ser un proceso esperado y temporal, hay señales que requieren atención médica:

- Fiebre

- Dolor nuevo o intenso en la zona de la cirugía

- Sangre en la orina

- Dificultad para orinar o sensación de vejiga que no se vacía

- Ardor al orinar

- La incontinencia empeora en lugar de mejorar con el tiempo

Ante cualquiera de estos síntomas, o si la incontinencia no muestra mejoría después de varios meses de ejercicios de suelo pélvico, es importante consultar a un urólogo para evaluar el progreso y considerar otras opciones de tratamiento.

Preguntas frecuentes sobre incontinencia urinaria y próstata

¿La incontinencia después de una cirugía de próstata es permanente?

No, en la mayoría de los casos es temporal. Suele mejorar de forma progresiva durante los primeros 12 meses después de la cirugía, especialmente con ejercicios de suelo pélvico.

¿Cuándo debo empezar los ejercicios de Kegel después de la cirugía?

Generalmente se pueden iniciar tan pronto se retira la sonda vesical. Es importante no realizarlos mientras el catéter sigue colocado.

¿La incontinencia urinaria afecta a todos los hombres que se someten a esta cirugía?

Casi todos experimentan alguna dificultad para controlar la vejiga justo después de la operación, pero el grado y la duración varían mucho de una persona a otra.